Taller literario el baile de los niños.

Tuesday, September 25, 2007

La Fiesta





Thursday, September 06, 2007

Estado vegetal


Por: Leonardo Quezada .-


Tengo los pies cansados, el aliento horrible y el pelo pesado, como todos los días en realidad. Apagar el despertador, prender el calefont, desayunar, girar la llave, tomar el metro, salir a las seis, llega de noche, saludar a los vecinos, regar las plantas, comer vegetales, ver televisión y dormir hasta el otro día, ocho horas de dormir, ocho horas de trabajar, ocho horas que solía usar para jugar.


Tengo los pies cansados, el aliento horrible y el pelo pesado, como todos los días en realidad, lo daría todo por no salir a ninguna parte, cinco minutos más en la mañana, dormir de pie en la ducha, descansar los ojos mientras desayuno, trabajar y hacer lo mismo de ayer, llegar de noche a vegetar frente al televisor, regar las plantas, apagar la tele y dormir hasta el otro día.


Tengo los pies cansados. El aliento horrible y el pelo pesado, como todos los días, hay seres que no se mueven y aún así viven, que no hablan pero existen, daría todo por no tener que hacer nada.
Como todos los días llega la noche, regar las plantas, vegetar frente a la tele y esperar el día siguiente.


No puedo evitarlo, en un punto de mi vida empezaba a vegetar, incluso en movimiento, siguiendo una rutina laboral, parándome tras las líneas marcadas en el suelo, dando el asiento, cediendo el paso, una vida que a pesar de llegar cansado a la noche conmigo no me estaba moviendo a ningún lugar.


No me estoy moviendo a ningún lugar, estoy echando raíces en esta rutina, estoy viviendo sin moverme ya no sé si duermo o estoy despierto, solo estoy siendo yo, detenido en el paisaje, una planta mas en este jardín de seres iguales, una hoja mas en este árbol común que somos. Un ser vivo más en estado vegetal, preguntándose si su papel tapiz antes era igual de verde, o es solo el jardín que se apodera de la casa, esperando que su vida comience, que llegue la noche para saber que hay que descansar.


No tengo los pies cansados hoy, no sé de mi aliento, menos del pelo, como todos los días en realidad, llegar la noche, esperar el agua, vegetar frente al televisor, vegetar en la noche, vegetar y esperar que se levante ese idiota cansado que llega de noche a desear ser yo.

Monday, September 03, 2007

La ley debería prohibir llorar de noche


Por: Nicole Pizarro .-

La ley debería prohibir llorar de noche, era viernes o sábado y lo que quedaba de ese ron que sabe a colonia, que se compra más por despecho que por gusto, estaba escondido en el basurero de la plaza, mientras a un costado, todos pendejos sentados-risueños se lo bebían mezclado con una bebida cola barata en la botella de esta para disimular eso que las caras no disimulaban, un poco más allá los árboles olían a hierba y el grupo de muchachitos punk no escondía ni las botellas ni las caras ni la rabia ni la risa (porque eran más y más rudos) cuando la camioneta blanqui – verde comenzó a pasearse lentito y a mirarlos a todos como buscando algún motivo para entretenerse un rato, pero no pararon en el grupo de chicos chaqueta cuero y bototos, porque eran más y más rudos, entonces, fueron un poquito más allá y los chicos bebida-cola se estremecieron un poco y miraron el basurero asustados, entonces, ella vieja verde y bien uniformada, preguntó que estaban bebiendo y la más grande de las amigas le mostró la botella de bebida y la voz de la autoridad dudó, entonces, la chiquilla le dijo – pero si bebida no más porque tengo que ir a ver a mi hijita en un rato – y todos se miraron con gracia porque era una buena salida y además cierto, entonces el uniformadísimo se bajo y olió la botella y parece que quedó conforme, pero la vieja verde no había tenido bastante o quizás si pero quería más e hizo pararse a las chicas (excluyendo a la madre) y les dijo que se apoyaran en la camioneta con las manos arriba y abran sus piernas y no digan nada porque acá esta la ley y ustedes qué, entonces, las chicas medio borrachas, medio obedientes, medio nerviosas no se negaron a pasar por una tontería protocolar, pero la uniformadísima se pasó del protocolo y empezó a mover su mano por debajo de la ropa de la niñita que abrió los ojos pero no dijo nada, y ella vieja verde y divertida examinó la piel tibia que se le plegaba entre los dedos, que aumentaba en tibieza y volumen a medida que subía, que se erizaba un poco de puro temor, examinó sin necesidad para calmar sus deterioradas necesidades, luego lo mismo con la otra chica que no se había dado cuenta de lo ya ocurrido, que también abría los ojos exaltada y aguantándose la respiración que se agitaba pero no por anhelo, sino por desconcierto y rabia, rabia de sentir esas manos tan ásperas lijándole la piel tersa que no se fragmentaba, porque la piel de una chica no se fragmenta tan fácil, pero si se estremece un poco. La ley debería prohibir llorar de noche, pero esa noche la ley quiso hacerlas llorar de risa.

Saturday, September 01, 2007

Glam / Kitsh

Glitter Poesía

Algunas veces utilizamos papel y lápiz, otras veces utilizamos las tijeras y las rebeldias de las esteticas desbordadas para encender mas el lenguaje, los sabados a media tarde .-

Estéticas del libre consumo I


Glam Rock: género musical nacido en Gran Bretaña, entre 1971 y 1974. Su nombre deriva de es un apócope de la palabra “Glamour”. (también fue conocido como Gay Rock.)

Estética Glam: importancia entre música y estética / su estética era también parte de su música / Desestructura de la imagen de macho-rock / rebeldía de una estética que cruza la ambigüedad sexual ( espacios andrógenos. Relación entre lo femenino y lo masculino, donde la mezcla de ambos es el lugar de máxima plenitud) / una actitud descarada y provocativa. (textos con referencias sexuales) / travestis neoyorquinas de Andy Warhol / actuaciones, relacionadas a las performances y el teatro de vanguardia

Kitsch: Palabra alemana de uso universal. Significa Cursi, de mal gusto. Se denomina así a objetos caracterizados por supuesta inautenticidad estética y su formalismo efectista, que persigue una gran aceptación comercial. El kitsch, como categoría artística, funciona dentro del contexto aristocrático -enjuiciador que determina un “buen” y un “mal” arte... cuanto más productos kitsch hayan, más brillará la apreciación de la autenticidad del arte, como sello de garantía del mismo. De este modo, se establece que el kitsch no es algo simplemente alejado del arte, sino su antítesis: este estilo posee las características extrínsecas de aquél, pero funciona como su negación